Déjate ya de historias

Eso es, VAMOS!!!

LIVE, CONNECT & MAKE A CHOICE

Normalmente durante el camino hacia tus sueños existen altibajos, caídas libres, desviaciones y miles de miles de piedras. De repente, nada sale como lo tenías planeado. Se derrumba el muro. No hay más asfalto. Una grieta aparece. Y luego otra. Frustración. Desesperación. Incredulidad. Negación.

¿Y ahora qué? No todos hemos nacido con la oportunidad hecha y colocada directamente en nuestras manos o no partimos de las mismas condiciones que otros. Las oportunidades se buscan desesperadamente y cuesta mucho encontrarlas. Normalmente, no caen del cielo y se colocan en tus manos sin apenas esfuerzo. Normalmente.

Si estás pasando por un mal momento, el camino tiene una cuesta muy muy alta o simplemente, estás cansado. Para y respira. Haz la mochila y sal de la ciudad, este fin de semana. Ves al mar a pasar un par de días. Aunque sea invierno, está todo mucho más tranquilo. Deja el móvil en el…

View original post 278 more words

Tu historia debe continuar

Tan cierto y preciso…

LIVE, CONNECT & MAKE A CHOICE

El otro día se paró a hacerlo. Se atrevió. Hacía tiempo que no lo hacía. Sumergió su mano dentro de su corazón y volvió a tocar las cicatrices que lo inundan, sin dudar que había espacio más que suficiente para las que vendrían más en adelante. Y fue especialmente hacia una que  ya había dicho mil veces que estaba más que cicatrizada. La teoría tan fácil, la práctica tan complicada.

Rozó las yemas de sus dedos estropeados y los recuerdos llegaron. Buenos, malos, intensos, extraordinarios y espantosos. De una hora, de varios días, recuerdos injustos y recuerdos más que bien merecidos. Entonces cogió cada recuerdo y volvió a montar el puzzle con cada uno de los que iba  encontrando. El puzzle mostró el final del cuento del cual él ya no era protagonista. Y otra vez más su parte favorita, el prólogo que dice y el cual ella le contaba…

View original post 180 more words

Tu historia debe continuar

LIVE, CONNECT & MAKE A CHOICE

El otro día se paró a hacerlo. Se atrevió. Hacía tiempo que no lo hacía. Sumergió su mano dentro de su corazón y volvió a tocar las cicatrices que lo inundan, sin dudar que había espacio más que suficiente para las que vendrían más en adelante. Y fue especialmente hacia una que  ya había dicho mil veces que estaba más que cicatrizada. La teoría tan fácil, la práctica tan complicada.

Rozó las yemas de sus dedos estropeados y los recuerdos llegaron. Buenos, malos, intensos, extraordinarios y espantosos. De una hora, de varios días, recuerdos injustos y recuerdos más que bien merecidos. Entonces cogió cada recuerdo y volvió a montar el puzzle con cada uno de los que iba  encontrando. El puzzle mostró el final del cuento del cual él ya no era protagonista. Y otra vez más su parte favorita, el prólogo que dice y el cual ella le contaba…

View original post 180 more words

El problema de ser feo

jajaja ! Cierto.

Tejetintas

María Adánez tiene pérdidas de orina. Lo ha dicho la tele, y lo que dice la tele va a misa. Como, por ejemplo, que hay desodorantes que atraen chicas como los insecticidas que repelen moscas, pero al revés. O como que un lavavajillas es capaz de eliminar (de una sola vez) una costra de lasaña de tres dedos.

Ah, la publicidad… Esa maravillosa e incomprensible tierra de nadie, donde todo vale y desde donde se nos cuelan las trolas más monstruosas y gigantescas edulcoradas mediante eslóganes más o menos ingeniosos y músicas pegadizas. Ese lugar donde lo absurdo llega a límites insospechados, donde la juventud y la belleza son las protagonistas incluso en aquellos casos donde lo que se quiere poner de manifiesto es la fealdad o la vejez.

publicidad3

Y así vemos señoras de 50 años anunciando dentaduras postizas, modelos con una talla 38 (¡oh my God!) en spots de…

View original post 407 more words

Bratagenluas

Tal cuál !

Tejetintas

Querido tú,

Sé que crees que todavía no te he perdonado. Que algún rincón de mi corazón sigue en llamas clamando venganza. Ojalá supieras que no, ojalá me creyeras cuando te lo digo. Que no puedo odiarte sin odiarme a mí misma. Y yo a mí no me odio, me quiero. Me quiero toda, con esa parte que fuiste mía durante un rato. O que no fuiste nunca pero quise tanto que fueras. 

El caso es que a veces te veo en mi mente y te imagino feliz. Más feliz de lo que quizá seas. Te veo feliz y me siento feliz, y en ese momento entiendo por qué no era feliz yo cuando estaba contigo. Porque tú no eras feliz por ti mismo (no creo que alguna vez lo hayas sido sin una sola nube) y yo, que hasta las nubes las baño de sol, era infeliz al verte…

View original post 109 more words